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Las normas reguladoras de la prescripción

STS 944/2023 de 20 de diciembre

Las normas reguladoras de la prescripción

La Atenuante de Cuasiprescripción

Las normas reguladoras de la prescripción | Razones justificantes esenciales | Jurisprudencia


 

En su Sentencia STS 944/2023 de 20 de diciembre, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo aborda un caso en el que el décimo tercer motivo de impugnación se formaliza por infracción de ley, al amparo del artículo 849.1 de la LECRIM, al entender infringido el artículo 21.7 del Código Penal, por inaplicación de la atenuante analógica de cuasiprescripción. La recurrente defiende la concurrencia de la atenuante de cuasiprescripción y la rebaja de la pena en un grado. Aduce que se ha utilizado el sistema penal para aumentar la incertidumbre de la acusada y someterla a una presión insostenible, siendo muestra de ello las numerosas querellas y denuncias interpuestas ante distintos Juzgados, por los mismos hechos y con la misma asistencia letrada.

El motivo debe ser examinado desde las normas reguladoras de la prescripción como causa extintiva de la responsabilidad criminal, en los términos que se regulan en los artículos 130 y 131 del Código Penal. Así resulta de una voluntad impugnativa que resultaría inherente a la atenuante analógica que la recurrente reclama. Y así se deriva también de la doctrina de esta Sala, que proclama que la prescripción puede y debe ser examinada de oficio, por ser de naturaleza sustantiva, de legalidad ordinaria y responder a principios de orden público y de interés general ( SSTS 4121/2004, de 30 de marzo o 94/2008, de 15 de febrero, entre muchas otras), siendo apreciable en cualquier estado del procedimiento, en el recurso de casación e incluso después de pronunciada sentencia carente aún de firmeza a fin de que no se abra el plazo de prescripción de la pena ( SSTS 194/2008, de 16 de febrero). Y así resulta, por último, de que la atenuante que se postula adquiere razón de ser por contraste entre la demora con la que se inició la investigación de unos hechos y la fecha en que hubiera prescrito la responsabilidad penal que de ellos se deriva.
 

la atenuante de cuasiprescripción

La atenuante de cuasiprescripción

 

El Acuerdo no jurisdiccional de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de 26 de octubre de 2010, recogió que «para la aplicación del instituto de la prescripción se tendrá en cuenta el plazo correspondiente al delito cometido, entendido éste como el declarado como tal en la resolución judicial que así se pronuncie». Un plazo que viene determinado por la pena en abstracto, según se expresó en el Acuerdo de esta Sala de 29de abril de 1997 y se ha reflejado en reiterada jurisprudencia mantenida hasta la fecha, esto es, considerando la pena máxima que puede ser impuesta legalmente, teniendo en cuenta las exasperaciones punitivas que pudieran operar por la aplicación de algún subtipo agravado o por la continuidad delictiva ( SSTS 222/2002,de 15 de mayo o 64/2014, de 11 de febrero) y contemplando que cuando se trate de un delito continuado, el plazo de prescripción deberá empezar a contar desde el último de los hechos cometidos e integrados en el comportamiento delictivo unitario ( STS 190/2013, de 21 de febrero).

Respecto a la atenuante analógica de cuasiprescripción que se postula, la Jurisprudencia de esta Sala la ha reconocido desde dos razones justificantes esenciales:

a) que el periodo de prescripción estuviera próximo a culminarse ( SSTS 77/2006, de 1 de febrero o 1387/2004, de 27 de diciembre), de manera que el olvido social del delito, que termina por fundamentar la extinción de la responsabilidad criminal, se percibe ya de manera marcada e intensa y

b) que la parte perjudicada haya recurrido a una dosificada estrategia para servirse del sistema estatal de depuración de la responsabilidad criminal como instrumento que potencie la incertidumbre del autor del hecho delictivo, bien como instrumento de presión para una negociación extrajudicial ( STS883/2009, de 10 de septiembre) o, lo que sería equiparable, como mecanismo con el que potenciar la vindicación del perjuicio sufrido.

En estos dos últimos supuestos, el sistema penal debe estar en condiciones de reequilibrar, en términos de proporcionalidad, unas estratagemas dilatorias que el ordenamiento jurídico no puede consentir, particularmente para los delitos públicos, respecto de los que expresamente impone su denuncia inmediata en los artículos 259 y siguientes de la LECRIM.

En todo caso, nuestra Jurisprudencia ha destacado también, como lo ha hecho con relación a la atenuante de dilaciones indebidas, que no cabe premiar penalmente aquellos supuestos en los que, sin más, transcurre un dilatado período de tiempo entre la comisión de los hechos y su enjuiciamiento, o en los que las autoridades alas que se encomienda la persecución del delito no tienen conocimiento de su comisión y, por tanto, carecen de los elementos de juicio indispensables para la incoación del proceso penal ( SSTS 1387/2004, de 27 de diciembre; 77/2006, de 1 de febrero; o 124/2009, de 11 de diciembre)…«DESCARGAR SENTENCIA COMPLETA»
 


Palladino Pellón – Abogados Penalistas | La atenuante de cuasiprescripción