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De las penas, sus clases y efectos

Disposiciones comunes

De las penas, sus clases y efectos

 

Disposiciones comunes a las penas sus clases y efectos


 

En esta Sección del Código Penal, el texto punitivo dispone una serie de reglas o disposiciones comunes a las penas sus clases y efectos. El Artículo 58 establece cómo se realiza el abono del tiempo de condena, cuando el penado posee una acumulación de causas y se encuentra en prisión preventiva por las mismas, superponiéndose estas privaciones de libertad.

En este sentido el Código determina que un mismo período de privación de libertad preventiva no puede abonarse en más de una causa, por lo que en un cómputo, no será tenido en cuenta el período ya abonado en otra causa distinta.

El Artículo 59 deja en manos del juez o tribunal la capacidad de decidir el dar por ejecutada una pena impuesta en aquella parte que estime compensada, cuando las medidas cautelares sufridas y la pena impuesta sean de distinta naturaleza.

Cerrando esta Sección, el texto punitivo en su Artículo 60 ordena la suspensión de la ejecución de la pena en los casos en los que después de dictada sentencia firme, se aprecie una situación duradera de trastorno mental grave que impida al condenado conocer el sentido de la pena.

 
Disposiciones comunes a las penas sus clases y efectos

Disposiciones comunes a las penas sus clases y efectos

 

CÓDIGO PENAL ESPAÑOL

LIBRO I – DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LOS DELITOS, LAS PERSONAS RESPONSABLES, LAS PENAS, MEDIDAS DE SEGURIDAD Y DEMÁS CONSECUENCIAS DE LA INFRACCIÓN PENAL

TÍTULO III – De las penas

CAPÍTULO I – De las penas, sus clases y efectos

Sección 6.ª Disposiciones comunes


 

Artículo 58

 
1. El tiempo de privación de libertad sufrido provisionalmente será abonado en su totalidad por el Juez o Tribunal sentenciador para el cumplimiento de la pena o penas impuestas en la causa en que dicha privación fue acordada, salvo en cuanto haya coincidido con cualquier privación de libertad impuesta al penado en otra causa, que le haya sido abonada o le sea abonable en ella. En ningún caso un mismo periodo de privación de libertad podrá ser abonado en más de una causa.

2. El abono de prisión provisional en causa distinta de la que se decretó será acordado de oficio o a petición del penado y previa comprobación de que no ha sido abonada en otra causa, por el Juez de Vigilancia Penitenciaria de la jurisdicción de la que dependa el centro penitenciario en que se encuentre el penado, previa audiencia del ministerio fiscal.

3. Sólo procederá el abono de prisión provisional sufrida en otra causa cuando dicha medida cautelar sea posterior a los hechos delictivos que motivaron la pena a la que se pretende abonar.

4. Las reglas anteriores se aplicarán también respecto de las privaciones de derechos acordadas cautelarmente.
 

Artículo 59

 
Cuando las medidas cautelares sufridas y la pena impuesta sean de distinta naturaleza, el Juez o Tribunal ordenará que se tenga por ejecutada la pena impuesta en aquella parte que estime compensada.
 

Artículo 60

 
1. Cuando, después de pronunciada sentencia firme, se aprecie en el penado una situación duradera de trastorno mental grave que le impida conocer el sentido de la pena, el Juez de Vigilancia Penitenciaria suspenderá la ejecución de la pena privativa de libertad que se le hubiera impuesto, garantizando que reciba la asistencia médica precisa, para lo cual podrá decretar la imposición de una medida de seguridad privativa de libertad de las previstas en este Código que no podrá ser, en ningún caso, más gravosa que la pena sustituida. Si se tratase de una pena de distinta naturaleza, el Juez de Vigilancia Penitenciaria apreciará si la situación del penado le permite conocer el sentido de la pena y, en su caso, suspenderá la ejecución imponiendo las medidas de seguridad que estime necesarias.

El Juez de Vigilancia comunicará al ministerio fiscal, con suficiente antelación, la próxima extinción de la pena o medida de seguridad impuesta, a efectos de lo previsto por la disposición adicional primera de este Código.

2. Restablecida la salud mental del penado, éste cumplirá la sentencia si la pena no hubiere prescrito, sin perjuicio de que el Juez o Tribunal, por razones de equidad, pueda dar por extinguida la condena o reducir su duración, en la medida en que el cumplimiento de la pena resulte innecesario o contraproducente.


 

Palladino Pellón & Asociados – Disposiciones comunes a las penas sus clases y efectosUna buena Defensa Penal comienza desde el primer día