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El Delito de Asesinato

El Delito de Asesinato

¿Cuándo Existe Delito De Asesinato?

Alevosía | Precio | Recompensa | Ensañamiento | Facilitar la comisión de otro delito o Evitar que se descubra

Somos Abogados Especialistas en Asesinato


 

El Concepto Jurídico de Asesinato

 
El Delito de Asesinato, es la forma en la que nuestro Código Penal, castiga la acción de una persona que provoca la muerte de otra, cuando en ella concurren una o varias circunstancias, que son justamente las que le diferencian del delito de homicidio, y que por su gravedad el Legislador entiende, que deben recibir una pena mayor.
 

Las Circunstancias en el Delito de Asesinato

 
El artículo 139 del Código Penal, enumera las 4 circunstancias que al concurrir, tipifican la acción mencionada, en un delito de asesinato:

1.ª Con alevosía

2.ª Por precio, recompensa o promesa

3.ª Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido

4.ª Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra

Sobre la alevosía, debemos recordar que esta viene definida en el artículo 22.1 del texto punitivo (De las circunstancias que agravan la responsabilidad criminal), el cual nos dice que: “…Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido…”

La circunstancia de la existencia de un precio, recompensa o promesa, requiere constatar la existencia de un carácter económico y quedar debidamente demostrado, que esta ha sido la real motivación del delito.

El ensañamiento esta vinculado también con el artículo 22 del Código Penal, en este caso en su inciso 5, que se refiere a “…Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima…”.

Finalmente la circunstancia 4ta, incorporada en la reforma del Código Penal del año 2015, viene a considerar dentro de este tipo penal, aquellos casos en los que el asesinato se haya cometido “…Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra…”.
 

El Delito de Asesinato y la Pena de Prisión Permanente Revisable

 
El artículo 140 del Código Penal, prevé la aplicación de una pena aun mayor, ante la concurrencia de unas circunstancias que la ley entiende especialmente graves, estableciendo para ellas la pena de Prisión Permanente Revisable.

Ejemplo de estas son:

Un asesinato donde se produce la muerte de más de 2 personas

Una persona que realiza un asesinato, subsiguiente a un delito contra la libertad sexual cometido sobre la víctima

Un asesinato cometido por alguien que pertenece a un grupo u organización criminal

El asesinato cuando la víctima sea menor de dieciséis años
 
Abogados Especialistas en Asesinato

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EL DELITO DE ASESINATO EN EL CÓDIGO PENAL

Como Abogados Especialistas en Asesinato poseemos un profundo conocimiento de la ley


 

Artículo 139

 
1. Será castigado con la pena de prisión de quince a veinticinco años, como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:

1.ª Con alevosía.

2.ª Por precio, recompensa o promesa.

3.ª Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

4.ª Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.

2. Cuando en un asesinato concurran más de una de las circunstancias previstas en el apartado anterior, se impondrá la pena en su mitad superior.
 

Artículo 140

 
1. El asesinato será castigado con pena de prisión permanente revisable cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

1.ª Que la víctima sea menor de dieciséis años de edad, o se trate de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad.

2.ª Que el hecho fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera cometido sobre la víctima.

3.ª Que el delito se hubiera cometido por quien perteneciere a un grupo u organización criminal.

2. Al reo de asesinato que hubiera sido condenado por la muerte de más de dos personas se le impondrá una pena de prisión permanente revisable. En este caso, será de aplicación lo dispuesto en la letra b) del apartado 1 del artículo 78 bis y en la letra b) del apartado 2 del mismo artículo.
 

JURISPRUDENCIA SOBRE EL DELITO DE ASESINATO

Otra de las claves que deben dominar los Abogados Especialistas en Asesinato


 

Sobre la Circunstancia de Alevosía – STS 2889/2017

 
“…Con respecto a la alevosía hemos dicho en SSTS 599/2012, de 11 julio , 703/2013, de 8 octubre , 838/2014, de 12 diciembre , 114/2015, de 12 marzo , 719/2016, de 27 septiembre , 165/2017, de 14 marzo , que viene aplicándose a todos aquellos supuestos en los que por el modo de practicarse la agresión quede de manifiesto la intención del agresor de cometer el delito eliminando el riesgo que pudiera proceder de la defensa que pudiera hacer el agredido, es decir la esencia de la alevosía como circunstancia constitutiva del delito de asesinato (art. 139.1) o como agravante ordinaria en otros delitos contra las personas (art. 22.1), radica en la inexistencia de probabilidades de defensa por parte de la persona atacada.

En cuanto a su naturaleza, aunque esta Sala unas veces ha destacado su carácter subjetivo, lo que supone mayor culpabilidad, y otras su carácter objetivo, lo que implica mayor antijuridicidad, en los últimos tiempos, aun admitiendo su carácter mixto, ha destacado su aspecto predominante objetivo pero exigiendo el plus de culpabilidad, al precisar una previa escogitación de medios disponibles, siendo imprescindible que el infractor se haya representado su modus operandi suprime todo eventual riesgo y toda posibilidad de defensa procedente del ofendido y desea el agente obrar de modo consecuencia a la proyectado y representado.

En definitiva, en síntesis, puede decirse que la alevosía es una circunstancia de carácter predominantemente objetivo que incorpora un especial elemento subjetivo, que dota a la acción de una mayor antijuridicidad, denotando todo riesgo personal, de modo que el lado de la antijuridicidad ha de apreciarse y valorarse la culpabilidad ( STS 16-10-96 ) lo que conduce a su consideración como mixta ( STS 28-12-2000 ).

En cuanto a la “eliminación de toda posibilidad de defensa de la víctima debe ser considerada desde la perspectiva de su real eficacia, siendo compatible con intentos defensivos ínsitos en el propio instinto de conservación” ( STS 13.3.2000 ).

Por ello, esta Sala arrancando de la definición legal de la alevosía, refiere invariablemente la concurrencia de los siguientes elementos ( SSTS 155/2005, de 15 de febrero , 375/2005, de 22 de marzo):

 
a) En primer lugar, un elemento normativo. La alevosía solo puede proyectarse a los delitos contra las personas.

b) En segundo lugar, un elemento objetivo que radica en el “modus operandi”, que el autor utilice en la ejecución medios, modos o formas que han de ser objetivamente adecuados para asegurarla mediante la eliminación de las posibilidades de defensa, sin que sea suficiente el convencimiento del sujeto acerca de su idoneidad.

c) En tercer lugar, un elemento subjetivo, que el dolo del autor se proyecte no sólo sobre la utilización de los medios, modos o formas empleados, sino también sobre su tendencia a asegurar la ejecución y su orientación a impedir la defensa del ofendido, eliminando así conscientemente el posible riesgo que pudiera suponer para su persona una eventual reacción defensiva de aquél. Es decir, el agente ha de haber buscado intencionadamente la producción de la muerte a través de los medios indicados, o cuando menos, aprovechar la situación de aseguramiento del resultado, sin riesgo.

d) Y en cuarto lugar, un elemento teleológico, que impone la comprobación de si en realidad, en el
caso concreto, se produjo una situación de total indefensión, siendo necesario que se aprecie una mayor antijuridicidad en la conducta derivada precisamente del modus operandi, conscientemente orientado a aquellas finalidades ( STS 1866/2002, de 7 de noviembre ).

De lo antes expuesto se entiende que la esencia de la alevosía se encuentra en el aniquilamiento de las posibilidades de defensa; o bien en el aprovechamiento de una situación de indefensión, cuyos orígenes son indiferentes ( STS 178/2001, de 13 de febrero ).

Entre las distintas modalidades ejecutivas de naturaleza alevosa, esta Sala por ejemplo STS 49/2004, de 22 de enero , viene distinguiendo:

 
a) alevosía proditoria, equivalente a la traición y que incluye la asechanza, insidia, emboscada o celada, situaciones en que el sujeto agresor se oculta y cae sobre la víctima en momento y lugar que aquélla no espera.

b) alevosía súbita o inopinada, llamada también “sorpresiva”, en la que el sujeto activo, aun a la vista o en presencia de la víctima, no descubre sus intenciones y aprovechando la confianza de aquélla actúa de forma imprevista, fulgurante y repentina. En estos casos es precisamente el carácter sorpresivo de la agresión lo que suprime la posibilidad de defensa, pues quien no espera el ataque difícilmente puede prepararse contra él y reaccionar en consecuencia, al menos en la medida de lo posible.

c) alevosía de desvalimiento, que consiste en el aprovechamiento de una especial situación de desamparo de la víctima, como acontece en los casos de niños de corta edad, ancianos debilitados, enfermos graves o personas invalidas, o por hallarse accidentalmente privada de aptitud para defenderse (dormidas, drogada o ebria en la fase letárgica o comatosa). También existe alevosía de desvalimiento cuando la agresión se perpetra con un arma frente al cual la defensa no es que quede debilitada, sino aniquilada. Como por ejemplo, frente a un arma de fuego, la víctima ninguna defensa puede oponer si no va provista de arma similar.

En estos casos, hay una mayor peligrosidad y culpabilidad en el autor del hecho, que revela con estos comportamientos un ánimo particularmente ruin, perverso, cobarde o traicionero (fundamento subjetivo) y también una mayor antijuridicidad por estimarse más graves y más lesivas para la sociedad este tipo de conductas en que no hay riesgo para quien delinque (fundamento objetivo).

De lo antes expuesto, se entiende que la esencia de la alevosía se encuentra en la existencia de una conducta agresiva, que tienda objetivamente a la eliminación de la defensa. Como señala la STS 19 de octubre de 2001 , es precisamente el carácter sorpresivo de la agresión lo que suprime la posibilidad de defensa, pues quien no espera el ataque difícilmente puede prepararse contra él, al menos en la medida de lo posible. Esta modalidad de la alevosía es apreciable en los casos en los que se ataca sin previo aviso.

La doctrina de esta Sala señala que en la indefensión es de apreciar no sólo cuando el ataque ha sido súbito e inesperado, sino también, siempre que en la situación concreta el sujeto pasivo no haya podido oponer una resistencia mínimamente eficaz de la que pudiera surgir algún riesgo para el agresor. Por eso, la defensa que ha de confrontarse para evaluar el grado de desvalimiento del ofendido, no es la meramente pasiva, como huir o esconderse del atacante, sino la activa que procede de los medios defensivos con los que cuente ( SSTS 316/2012, de 30 de abril , 25/2009, de 22 de enero ), de suerte que la eliminación de toda posibilidad de defensa de la víctima, ha de ser considerada desde la perspectiva de su real eficacia, siendo compatible la alevosía con intentos defensivos nacidos del propio instinto de conservación pero sin eficacia verdadera contra el agresor y la acción homicida…”
 


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