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¿Qué son la Inducción y Cooperación al Suicidio?

¿Qué son la Inducción y Cooperación al Suicidio?

 

Delitos de Inducción y Cooperación al Suicidio


 

El suicidio como acto cometido contra la vida del que lo realiza no se encuentra penado en nuestro texto punitivo. De todas formas el individuo no es totalmente libre para disponer de su vida, ya que el Código Penal si persigue conductas vinculadas a este delito, donde el Legislador entiende que no debe quedar impune la participación de terceros en el mismo.

Vemos entonces que son recogidas en el Artículo 143 del Código Penal, tres conductas de participación:

– Inducción al Suicidio

– Cooperación al Suicidio

– Cooperación Ejecutiva al Suicidio

Si bien las encontramos en el mismo Título (Del homicidio y sus formas), estas figuras son distintas a las del homicidio o el asesinato, teniendo un tratamiento específico en la norma.
 

Inducción al Suicidio


Consiste en la inducción o determinación de quitarse la vida a otra persona, de forma directa y eficaz. Por ejemplo en el caso de quien apremia a otro a quitarse la vida por alguna razón.
 

Cooperación al Suicidio


Consiste en la realización de actos de cooperación “necesarios” (Sin los cuales no se habría producido), para la consumación del suicidio. Es el caso de quien compra por ejemplo un veneno, e incluso lo prepara.
 

Cooperación Ejecutiva al Suicidio


Se trata de la realización de actos de cooperación, que llegan hasta la ejecución de la muerte, de quién consiente que no desea continuar viviendo. Hablamos ya del caso de el que por ejemplo deja de suministrar una medicina que hace posible la vida (Comisión por omisión).
 
Delitos de Inducción y Cooperación al Suicidio

Delitos de Inducción y Cooperación al Suicidio

 

CÓDIGO PENAL ESPAÑOL

LIBRO II. DELITOS Y SUS PENAS

TÍTULO I – Del homicidio y sus formas

Delitos de Inducción y Cooperación al Suicidio


 

Artículo 143

 
1. El que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años.

2. Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años al que coopere con actos necesarios al suicidio de una persona.

3. Será castigado con la pena de prisión de seis a diez años si la cooperación llegara hasta el punto de ejecutar la muerte.

4. El que causare o cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar, será castigado con la pena inferior en uno o dos grados a las señaladas en los números 2 y 3 de este artículo.